Capítulo 2: Del caucho en crudo a una suela fetén
Seguimos con la serie en la que te enseñamos cómo se hacen las zapatillas Moonstar, paso a paso. En este capítulo entramos en la fábrica de Kurume, Japón, para descubrir el proceso que convierte el caucho en crudo en la pieza más importante de cualquier zapatilla: la suela.
Aquí no hay atajos. Es un proceso de mimo, tradición y manos expertas que lleva décadas haciéndose igual — y que es la razón por la que estas suelas aguantan muchos (muchísimos) kilómetros.
Paso 1: La mezcla
Todo empieza mezclando caucho natural y sintético. A mitad del proceso se añaden azufre y pigmento. El aire atrapado dentro revienta con un chasquido durante el amasado — los operarios trabajan con tapones en los oídos. En verano, el caucho se guarda en una nevera especial para frenar la vulcanización natural antes de tiempo.
Paso 2: El corte y el grabado
La lámina de caucho pasa entre rodillos de hierro grabados, que le dan textura y fijan su grosor. Se corta hoja a hoja, nunca apiladas, para comprobar la posición exacta del dibujo en cada una.

Paso 3: El montaje
Se aplica cola de caucho en las zonas donde irá la goma, se seca en un horno de aire para eliminar la humedad sobrante, y se coloca en orden: puntera, laterales, suela. El caucho todavía está blando en esta fase — un trabajo delicado de precisión y fuerza controlada.

Paso 4: El vulcanizado
El zapato entra en el horno de vulcanizado: entre 110 y 130°C, unas 4 atmósferas de presión, durante aproximadamente una hora. El azufre reacciona con el caucho bajo calor y presión, y todo queda fusionado — sin adhesivo, sin separación posible. Para durar siempre.
Cuatro pasos, un solo par. Descubre las Moonstar en nuestras Galerías en Vigo y en la web.